El Ayuntamiento de Logroño ha puesto en marcha las labores de poda del arbolado en la ciudad, una tarea que se extenderá hasta finales de febrero y que afectará a más de 20.000 árboles en las calles y espacios verdes de la capital riojana.
Estas podas tienen como objetivo principal respetar la forma natural de los árboles y corregir posibles problemas derivados de podas anteriores mal realizadas. Sin embargo, en casos especiales donde la situación o características específicas de un árbol lo requieran, se llevará a cabo otro tipo de poda definida por la unidad de Ciudad Circular, atendiendo a necesidades de sanidad vegetal, seguridad, interferencias o estructura del árbol.
La poda de recorte comenzó en octubre con la especie Ligustrum japonicum, enfocada en acortar ramas para evitar interferencias, compensar la copa y controlar la fructificación. Algunas de las zonas donde se ha intervenido son las calles Horno, Plaza Amós Salvador, Avenida de la Solidaridad y plaza Fuente Murrieta.
En cuanto al resto del arbolado, las labores de poda han iniciado en la primera semana de noviembre, aprovechando la parada vegetativa para garantizar el reservorio de reservas del árbol. Se prevé que estas labores finalicen a finales de febrero.
Las primeras frondosas de hoja caduca que están siendo intervenidas se encuentran en lugares como El Espolón, Glorieta del Doctor Zubía, Gonzalo de Berceo, San Antón y plaza Escultores Rubio Dalmati y Narvaiza.
Por otro lado, las podas de mantenimiento en los colegios públicos se llevarán a cabo durante las vacaciones navideñas, con el objetivo de no interferir en el funcionamiento habitual de los centros.
Las operaciones especiales de reformados, terciados y otros, que no representen un riesgo de accidente, se realizarán al finalizar este periodo de podas, siempre antes del inicio de la actividad vegetativa del arbolado.
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