El Ayuntamiento de Logroño ha anunciado la instalación de una nueva zona de parada segura para escolares junto al colegio Obispo Blanco Nájera. Esta iniciativa, que se llevará a cabo con medios propios del Ayuntamiento, busca mejorar la seguridad vial de los ciudadanos de Logroño, en especial de los alumnos que asisten a este centro escolar.
La zona de parada segura tendrá una extensión de 42 metros y estará destinada exclusivamente a los escolares que acuden al colegio. Los trabajos incluirán la señalización horizontal y vertical necesaria para indicar claramente el nuevo uso de esta franja de terreno junto al centro de enseñanza infantil y primaria. Se espera que la parada esté operativa desde el inicio del próximo curso escolar.
Además, se instalará una marca vial amarilla en zigzag y un panel informativo de 60 x 40 centímetros que especificará los horarios de reserva de la zona: «Lunes a viernes lectivos, de 8,45 a 9,15 h y de 13,50 a 14,20 horas, excepto parada de 5 minutos para dejar y recoger escolares». Esta medida busca facilitar la movilidad en la zona y reducir las disfunciones del tráfico en las horas de entrada y salida escolar.
El director del centro se ha mostrado satisfecho con esta actuación, que responde a una solicitud realizada en marzo a los responsables de Movilidad y Educación del Ayuntamiento. Con 400 alumnos en el centro, las horas de entrada y salida son consideradas conflictivas debido a la aglomeración de vehículos. Se hace un llamamiento a la concienciación para fomentar el desplazamiento a pie o en bicicleta hacia los centros escolares.
Esta nueva zona de parada segura se suma a las ya existentes en los colegios Navarrete el Nudo y General Espartero, con el objetivo de garantizar un trayecto corto y seguro para los escolares desde el automóvil hasta el centro escolar. El Ayuntamiento tiene previsto continuar evaluando los entornos escolares para identificar otras áreas donde sea necesario implementar medidas similares.
En definitiva, esta iniciativa busca mejorar la seguridad de los niños y niñas, así como de toda la comunidad educativa, al tiempo que contribuye a una movilidad más fluida en la zona y a la reducción de problemas de tráfico en los horarios escolares más concurridos. Con acciones como esta, se promueve un entorno escolar más seguro y sostenible para todos.
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